miércoles, 22 de agosto de 2012

ESCUELA NAUTICA DE VENEZUELA 1954 - 1955



 “ESCUELA NÁUTICA DE VENEZUELA 1954 – 1955”

RELATO DEL PROFESOR JOSÉ JESÚS GAMBOA MARCANO - Nació el 09 de febrero de 1935
ESCUELA NÁUTICA DE VENEZUELA 1954 – 1955, ALUMNO.
ESCUELA NAUTICA SAN GIORGIO- GENOVA  ITALIA   1956 1959, ESPECIALIDAD PILOTO
UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA, PROMOCION 1964 / TRABAJO SOCIAL
ESCUELA DE TRABAJO SOCIAL DE PUERTO RICO, PROMOCIÓN 1966
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE BARCELONA – ESPAÑA, PROMOCIÓN 1981
UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA (UCV) Y UNIVERSIDAD DE ORIENTE (UDO)– VENEZUELA, PROFESOR JUBILADO, 40 AÑOS DE DOCENCIA


BREVE INTRODUCCION
Estos recuerdos son obtenidos de un cuaderno donde en momentos libres escribía lo vivido, como en ese tiempo no había bolígrafos, fueron escritos con lápices, por lo cual algunas páginas han perdido la grafía,  estos casos  lo he complementado con el recuerdo. No intento hacer literatura, sino recordar algunos aspectos de una época que para mí son inolvidables a pesar que el estado de los cuadernos a veces lo hace difícil.
Estoy seguro que un buen numero de los que fueron compañeros han fallecido, eso ha pasado con los que sostuve una relación de amistad por más de cincuenta años, como fueron el  cap. Cesar Leal España; cap. Wismar Salerno Medina Rojas: Diego Antonio Perdomo Blanco; Cap. Luis Felipe Mata y aun vivos, ojala por mucho años, PROF. Rubén Emilio Monasterios: Prof. Félix Acosta y Freddy Heredia Gil. Con los cuales consulte la entrega de estos escritos por mantener el mayor contacto posible.
Así mismo trato de evitar mencionar cosas que sucedían en la Escuela, que dañaron a numerosos estudiantes de buen promedio y promovieron a otros que luego abandonarían la carrera por no tener vocación marinera o porque sabían que no tenían las aptitudes necesarias. Lo mejor es echar un manto de olvido sobre tales cosas. Y tratar de recordar lo que pueda servir de ejemplo para no cometer los mismos errores.  

EXAMEN DE ADMISION

El  mes de agosto de1954 salió el aviso del Ministerio de Comunicaciones publicada en los periódicos, con los nombres de los aspirantes a ingresar a la Escuela Náutica de Venezuela que llenaban los requisitos exigidos y eran convocados a presentar los pruebas de admisión. Al leer mi nombre entre los más de ciento veinte aspirantes sentí una inmensa emoción, debido a que el año anterior había solicitado  ingreso, pero esta  fue rechazada por haber llegado fuera  del lapso  estipulado, esa fue la información que me dieron cuando fui a solicitar explicación. En el  año 1953 se exigía tener aprobado el primer año de educación secundaria, para el año 1954 solicitaban tener segundo año, yo tenía el tercer año aprobado en la ETI en la especialidad de electricidad.
La convocatoria era para un día lunes a las 7am en el local que ocupaba la Escuela Náutica en Macuto. Cuando llegue a las 6am. Ya el número de asistentes era numeroso. A la hora establecida fuimos embarcados en unos autobuses, previa identificación, y transportados al  Centro de Entrenamiento Naval, donde se nos hizo durante todo el día un exigente examen médico, el cual dio como resultado que quedaran eliminados un grueso grupo de aspirantes. A los  aprobados se les convoco para el   día siguiente  a las 7 am  en el local de la escuela para presentar el examen de conocimientos. Para esta prueba fuimos divididos en cuatro grupos, dos  presentaron de 8 a 10 y los otros dos de 10; 30 a 12; 30. Al terminar el examen se nos entrego una convocatoria para el día siguiente a  las  7am indicando que se debía venir bien desayunados y una vestimenta apropiada para las pruebas físicas.  Esta actividad se realizo nuevamente en el Centro de Entrenamiento Naval, y consistieron en carreras de 100 mts y 400 mts planos, saltos de altura y longitud, flexiones de pecho, cuclillas y barras. Pruebas que al terminar, eliminaron  a varios aspirantes y el resto fue convocado para las 8 am del día siguiente para rendir un examen psicológico –de personalidad  y rendimiento intelectual-
La última prueba fue realizada el día viernes y consistía en una entrevista ante un jurado formado por el director de la escuela y dos profesores. En esta entrevista se buscaba saber el motivo o el interés de ingresar en la escuela y que esperábamos obtener de ella, hacían preguntas del acontecer nacional e internacional y de cultura general.
Llegado el día esperado por todos. ¡El sábado!, en el cual sabríamos  el resultado del esfuerzo realizado.  A las 10 am fuimos llamados al amplio espacio que había entre el corredor de la escuela, donde estaban situadas las aulas, y la pared límite con la casa vecina y que sería en el futuro nuestro sitio de prácticas de orden cerrado y de formación para todo. A ese espacio fueron llamando a un grupo, que en los primeros momentos creían que habían sido eliminados debidos a que esa era la forma de indicar su eliminación. Pero esa vez fue distinta, los llamados eran los aceptados. 60 aprobados y dos suplentes.
Seguidamente  nos pasaron a un patio interior con corredores, donde funcionaba el comedor de la escuela. Hablo el el 1ª piloto Ramón Feo Bello, persona muy atildada y siempre correctamente uniformado, que fungía de administrador. Nos dio la bienvenida y una corta charla sobre lo que era un oficial mercante y su importancia para el devenir de la nación, además nos instruyo sobre los reglamentos de conducta de la escuela, recalcando en; cero sobrenombres o motes  o la prohibición de tatuajes y compañerismo total. Así mismo indico que el ingreso seria  el domingo de la semana siguiente, para lo cual debíamos ser acompañados por un representante legal y traer un equipo el cual estaba detallado en una hoja que fue entregando a cada uno con un apretón de manos. La hoja entregada informaba, que la escuela podía proveer el equipo a los alumnos que lo pidieran, por un costo de Bs 500. Pagaderos en forma mensual deducidos del estipendio que recibirían  Bs43 mensuales.
NOTA AL MARGEN
Hace ya varios años, coincidí con el Prof. Rubén Monasterios. Trabajador Social, Psicólogo Social y Sexólogo, también componente del grupo que ingreso a la Escuela Náutica en 1954.  Como profesores en la Fac. De Economía de la UCV, Y en las diversas charlas  que teníamos sobre nuestro tiempo en la Náutica, Una vez tratamos el tema del examen de admisión realizado y porque la alta eliminación de aspirantes, casi cuarenta de ciento veinte, en los exámenes médicos y aptitud física. Analizando, la época y las circunstancias vividas, observamos lo siguiente...
Las edades de admisión eran  entre 16 y 21 años, si el ingreso era en 1954, esto indica que los aspirantes habían nacido entre 1933 y 1938, época donde en Venezuela, la malaria, tuberculosis. Y lepra eran enfermedades endémicas. Que no había un ministerio de sanidad y que la  práctica de actividad física y deportiva en escuelas y liceos igual que la alimentación era deficiente. Es factible que estas lacras hayan afectado a nuestros padres  y algunos de sus hijos, lo cual nos permite ver una relación  en estos resultados. La mayoría de los ingresados provenían de las regiones con menos contaminación. Caracas, Valencia, Maracaibo, Barquisimeto
                I.- EL DIA DEL INGRESO A LA ESCUELA NAUTICA DE VENEZUELA
Domingo 12 de septiembre de 1954, hora 8am, ahí estábamos los 60 nuevos y un optimista aspirante que era suplente, que se presento con la esperanza de que hubiese una falla, la cual no hubo. Fuimos llamados a formar al mismo sitio donde habíamos recibido la llamada de aprobación al examen de admisión. Hablo el Cap. de ALT.  Jesús A. Reyes, director de la escuela. Quien nos dio la bienvenida y las gracias a nuestros familiares allí presentes, por haber confiado en la escuela para la preparación de sus representados. Luego les pidió que se despidieran.
Al irse nuestros familiares, el Cap. Reyes, presento a los oficiales de planta, Maq. Ríos, Plto. Alejandro Marín, Plto. Mario D`Lacio. Maq Soriano. De igual forma  nos presento a un grupo de alumnos de 2º año que serian nuestros guías en este inicio. Del grupo recuerdo a Rivas, Pedro Prato,  D Angelis, Bonive, Freddy Suarez. Moreno, y seis alumnos que debían reparar una materia que les había quedado pendiente, ellos era Carlos Palma, Wuismar Medina. Víctor Zea, Orestes y otros que no recuerdo, El resto de los estudiantes de 2º Año volvería a la escuela el domingo siguiente.  EL trato de ellos, fue excelente, nos jugaron algunas bromas e iniciaron sus enseñanzas sobre la rutina de trabajo, compartimos el almuerzo y el resto de la tarde fue de casino y bromas sobre nuestra condición de nuevos, también ahí se inicio el conocimiento  y el trato entre los ingresantes, los cuales en su inmensa mayoría no se conocían, yo solo conocía del grupo a Freddy Heredia, un barquisimetano que vivía en Caracas en mi mismo barrio, y que además era compañero de estudio en la Escuela Técnica Industrial (ETI) y a Luis E. Figallo, un caraqueño de origen oriental, con el que había establecido amistad a través de amigos comunes.
En la noche, luego de la cena, debimos presentarnos  indicando nombres, procedencia y habilidades para realizar alguna actividad física o cultural. A las 8pm fuimos trasladaos a la Quinta Azuleja que servía de dormitorio, al llegar luego de realizar la formación, el oficial de guardia conformo grupos y les indicaba el dormitorio que le correspondía. Los dormitorios eran unas habitaciones grandes donde pernoctaban entre diez y doce alumnos, bajo el mando de un alumno superior,  a mi me toco en la planta baja y recuerdo como compañeros de habitación al futuro Cap. Cesar Leal España; Diego Perdomo B, en el futuro brillante hombre de negocios Y recientemente fallecido; Assing Sánchez. Un valenciano que provenía de la Escuela Militar y que años más tarde se suicido un 31 de Diciembre en Chile bajo una fuerte depresión y como superior el futuro Cap. Wismar Medina R.  Con todos ellos conserve amistad hasta el momento de su desaparición física. Del resto del grupo no recuerdo sus nombres. Esa noche fue de inquietudes y emociones que hacían difícil conciliar el sueño, cuando sonó el timbre de diana a las 5am, parecía que no habíamos dormido en toda la noche, pero la esperanza de una vida nueva y donde todo era un descubrimiento, elimino el posible cansancio y acudimos presurosos a la formación, donde se realizo unos ejercicios físicos suaves, antes de pasar por grupos a un amplio baño para el aseo personal, luego formación y traslado al autobús que nos llevaría a la sede de la Escuela en la QTA Bolívar o Quinta Trece, como se le conocía, donde desayunaríamos y empezaría nuestra vida de alumnos. 
Las dos semanas iníciales, fueron de aprendizaje del orden cerrado y de la forma de conducta que deberíamos tener como futuros oficiales, así mismo continuaron los juegos y bromas con castigos de flexiones, y las amenazas de vernos sometidos a los alumnos aun ausentes, que eran los más exigentes, lo cual creaba ansiedad en muchos; recuerdo que el nombre que mencionaban como mayor amenaza era el del futuro cap. Cesar Ismayel, quien luego resulto ser un superior amistoso y ajeno a toda la fama que le habían creado. En si  a quienes recuerdo con un prusianismo un tanto exagerado, fueron a Bonive, D Angelis y Freddy Suarez.
Al tercer día, es decir el miércoles, nos  llamaron al comedor y se nos entrego uniformes de faena, lo cual nos permitió hacer el primer cambio de ropa en cuatro días. Este cambio de ropa limpia y además de ser nuestro primer uniforme, levanto en mucho nuestro espíritu y nos hizo sentirnos por vez primera, alumnos de la Escuela NAUTICA.
EL día domingo, regresaron los alumnos del 2ª año que faltaban, ese día no hubo visita familiar, del grupo que regresaba, varios actuaron con aparente violencia hacia a los nuevos, excediéndose en algunos casos, lo cual dio lugar a algunas leves protestas.
EL día lunes presentaron exámenes de reparación varios alumnos. Por cierto, todos fueron reprobados. Hubo tristeza y algunos manifestaron deseos de retirarse, pero las palabras de consuelo de sus compañeros calmo la rabia inicial. Esa misma tarde hubo formación general y hablo el Cap. Director y anuncio los ascensos, procediendo a realizarlos bajo el protocolo militar correspondiente. Fue ascendido a Dgdo Mayor  J. Rivas, un vasco del curso de piloto, que era muy comedido en el trato. Dgdo AUX. Pedro Prato, un andino del curso de maquinista, un muchacho tranquilo, muy callado y de trato amable. Tanto Rivas, como Prato protegieron a los nuevos de los intentos de desmanes de algunos alumnos superiores. Distinguidos. de primera, D Angelis y Freddy Suarez. D Angelis, según el comentario general de sus compañeros, aspiraba a Distinguido Mayor. Esta situación lo frustro y lo demostró con trato autoritario y a veces violento. Distinguidos de 2ª Bonive y Moreno. Bonive, en momentos era violento y grosero y otras veces amigable y protector en casos de faltas graves. Moreno, siempre fue amable y trataba de ayudar a todos. Moreno tuvo un momento de gloria años más tarde, siendo capitán del primer velero venezolano que dio la vuelta al mundo, suceso que fue comentado y celebrado por la prensa nacional, en esta travesía lo acompañaron tres personas más, entre ellas el OF Maq. Joaquín García, que era su compañero de promoción.
La rutina diaria en la escuela, y sobre todo en un internado militarizado era duro, por ejemplo no había, TV, un radio tocadiscos, que casi nadie usaba, por lo tanto las horas de casino se llevaban en largas conversaciones, algunos juegos de mesa y lectura de algunos periódicos y en fumar. La única alegría era el domingo por la visita familiar para los que tenían familias cercanas o amigas. Recuerdo que el 12 de octubre en horas de la tarde, el piloto A. Marín que estaba de guardia dio permiso para que fuéramos al parque situado al frente de la escuela. Esta salida que duro como dos horas fue refrescante. La actividad deportiva era nula, creo que no más tres o cuatro veces fuimos llevados a un terreno en Punta de Mulato. Que era un verdadero peladero, para realizar algunas prácticas deportivas en especial de beisbol y futbol.
Los profesores que tuvimos fueron: Plto. Ramón Feo Bello: Plto. Oscar Soriano Peire: Maq. Manuel Ríos. Maq Juan Honkoop Oremus Y Maq. Manuel Rodríguez Portela. Todos eran exigentes y de trato cordial, con la exención de Rodríguez Portela, un español, de trato despectivo y rudo que llegaba a la ofensa. Cuando algún alumno hacia preguntas por no haber comprendido su explicación.
En el mes de Diciembre se realizaron los exámenes y como resultado de ello, fueron retirados por haber reprobados tres materias, cerca de 20 compañeros. El viernes 18 del mismo mes. En horas de la tarde se dio lectura a la decisión de retiro y el resto pasamos al comedor donde se nos entrego el uniforme de salida, un carnet, y el permiso de salida por vacaciones hasta el día 6 de enero. A la alegría de haber culminado el primer curso y de salir por vez primera en tres meses, se unió la tristeza de despedirnos de los compañeros retirados.

II.-INGRESO Y SALIDA POR LA PUERTA DE ATRAS
Un lunes normal de actividades en el mes de Marzo, fuimos sorprendidos por un nuevo alumno que apareció en el curso de piloto, se presento uniformado a las clases, tomo notas en su cuaderno y en los intervalos entre clases empezó a relacionarse con todos, ahí fue que supimos que era maracucho, sobrino del director y que estaría de oyente hasta el final del curso y luego seria alumno regular para el próximo curso. La verdad que el maracucho era simpático, colaborador y buen amigo. Pero su presencia dio lugar a murmuraciones tanto en los alumnos de 2º año, como en los de primer año. La queja en voz baja era, por su presencia sin haber presentado exámenes de admisión, por su categoría de oyente y por ser sobrino del director. Este muchacho fue protagonista de dos hechos singulares mientras permaneció en la escuela. Una noche que estaba de guardia, cargo el arma que portaba y se puso jugar con ella a pesar de la advertencia de su compañero de guardia, escapándosele un disparo,  que afortunadamente pego en una pared de la biblioteca sin más consecuencia que la rotura de la misma, pero el ruido despertó a todos y por supuesto la alarma fue general y todo se aclaro cuando el oficial de guardia, tomo las medidas del caso y paso al maracucho a la oficina que hacía de calabozo y el resto a seguir durmiendo. Como resultado al día siguiente en el orden del día, se le impuso un arresto al causante y finalizo el episodio.
El otro episodio de este singular estudiante, sucedió al año siguiente cuando ya era alumno regular de la escuela. Por esos días hacia una visita a Venezuela el barco escuela ¨Manuel Belgrano¨ de la Escuela Náutica de Argentina. Entre los actos programados estaba una cena de confraternidad entre alumnos y oficiales de ambas escuelas, en la misma los argentinos repartieron un programa de los actos, y el mismo era firmado por quien lo entregaba, le correspondió al Director de la escuela argentina entregar al director de la escuela de Venezuela y lo hizo firmando con una pluma fuente de oro. Todo el acto continúo con discursos y brindis hasta el final cuando se retiraron los visitantes. El problema vino cuando se presento un oficial argentino y expuso que la pluma del capitán se había extraviado y el solicitaba que se la buscaran ya que era una joya muy apreciada por él, por su valor simbólico. De inmediato hubo una batida general de limpieza sin resultado alguno. Pero al día siguiente se realizo un registro en todos los  camarotes y se logro conseguir la pluma escondida en el armario del maracucho. Por supuesto esta vez no hubo excusa y el maracucho fue retirado de la escuela de manera callada sin mucho ruido. Este personaje es hoy, un oficial de la aviación en honrosa situación de retiro.

III.- EXPULSION DE LA ESCUELA NAUTICA

Los días jueves en la tarde siguiendo una tradición inglesa, a las 3pm se daba salida general al alumnado que no tuviera castigos de conducta, esta salida era muy deseada por los alumnos con bajas notas, ya que estas no eran tomadas en cuenta para tal asueto. Un jueves del mes de Mayo de 1955, al regresar a la escuela a la hora reglamentaria 9pm, se presento un incidente entre el oficial de guardia y el Dgdo de 1ª Freddy Suarez, del cual no sé el motivo, pero al día siguiente se corrieron muchas “bolas” al respecto y que variaban según el que la contase. Como resultado de la insubordinación, el oficial se hizo de un sable y amenazo a Suarez con sablearlo y lo mando al calabozo, al cual fue conducido por el Dgdo Mayor y otros compañeros que intervinieron para calmar a Suarez.
Al día siguiente todo eran comentarios “soto voce”, pero el día fue transcurriendo con las actividades de manera normal. A las 4pm se llamo a formación general y llamo la atención que estaba todo el personal de planta, encabezado por el Director en correcto uniforme blanco, quien luego de recibir el parte, ordeno que Dgdo Suarez fuese sacado del calabozo e incorporado a la formación.  Hablo para informar que veríamos y seriamos testigos de algo nunca había sucedido en la Escuela.  De inmediato ordeno al Dgdo Freddy Suarez que se presentase ante la superioridad y le leyó la resolución del Consejo Superior de la Escuela, donde se le degradaba  de la categoría de Dgdo de 1ª y pasaba a Alumno de 2ºaño. Luego de haberle despojado de la jineta, se le ordeno volver a formación. Recuerdo que cuando paso cerca de nosotros, dijo dirigiéndose a un compañero “Gran cosota esa, de hacer una parada para esa pendejada”.
Vuelto a formación Suarez, de inmediato se le ordeno volver ante la superioridad, donde se le leyó la 2º Resolución que era su expulsión de la Escuela, el no lograba comprender lo que había pasado y empezó a protestar a gritos destemplados. De inmediato el Cap. Reyes hizo llamar a un mesonero trinitario, llamado Johnny ordenándole sacar de la escuela al expulsado Suarez, quien continuaba llorando y gritando.
Creo que no solo yo, sino todo el alumnado quedo impresionado por lo sucedido y en la cena y más tarde en el casino, el silencio era sepulcral, unos sentados, otros caminando por los pasillos en completo silencio. Solo al llegar a los dormitorios fue que se rompió un poco el estado anímico y algunos hicieron comentarios cortos y de consideración al compañero.
Al día siguiente me correspondió hacer la guardia de todo el día en la prevención y pude presenciar en horas del mediodía la llegada de Suarez en compañía de un señor que me presento como su hermano, que pedían hablar con el director, el cual los recibió y luego de un largo tiempo salieron acompañados del oficial de guardia, quien los condujo hasta el camarote a recoger sus pertenencias.
Años más tarde coincidí con Suarez en el bar de un restaurant en Caracas, me saludo con mucha alegría y en la conversación que sostuvimos por largo rato recordando nuestro paso por la Escuela Náutica, me relato que le había costado mucho aceptar que apenas a dos meses de su graduación había perdido su carrera, por una actitud irreflexiva debido a unos tragos. Así mismo me informo que había sido enviado a México para un curso de seis meses por una compañía,  pero que más tarde había renunciado y entro a la escuela de la  PTJ. Donde se graduó y  ascendido hasta comisario. 

IV.- LA VISITA DE LA ESCUELA NAUTICA DE MAINE USA
En el mes de Febrero del año 1955 el personal de la Escuela Náutica fue sorprendido por el anuncio de la visita del buque escuela de la Escuela Náutica del Estado de MAINE. USA. Efectivamente el buque atraco en el Puerto de la Guaira, donde una formación de alumnos de la Escuela Náutica les dio la bienvenida. Se organizaron varios actos entre los cuales estaba una visita a la Ciudad de Caracas, una ofrenda ante los restos del Libertador en el Panteón Nacional y un brindis en el Circulo Militar de Caracas. Para acompañar a los cadetes visitantes se escogieron los alumnos que dominaban algo de inglés, entre ellos recuerdo a Luis Felipe Mata, futuro capitán de altura, oriundo de Irapa, quien dominaba el inglés por haber vivido en Trinidad. Luis E Figallo, quien no hablaba el idioma, pero le gustaba leerlo y Félix Acosta, un cumanés quien también había estado en Trinidad y hablaba algo. En el futuro, Félix luego de su salida de la Escuela estudio Ingles en el Pedagógico, especializándose en USA y hoy es un profesor jubilado de la Universidad de Oriente. Los otros de la comisión fueron los alumnos con grado de distinguido.
Los otros actos eran un intercambio deportivo, con dos juegos de Beisbol. El primero de ellos en el Estadio Universitario de Caracas y el segundo en el terreno de Punta de Mulatos. Como en la Escuela no había práctica deportiva, el equipo fue formado por aquellos que decían jugar beisbol, y reforzado por El Oficial  de planta. Maq. Soriano. Por supuesto perdimos los dos juegos por paliza.
La noche luego del juego de beisbol, los visitantes ofrecieron una cena en el barco, a la cual no pudieron asistir los miembros del equipo de beisbol, porque a “alguien” se le ocurrió la idea de castigar al equipo por la derrota y lo más grave fue, que tampoco cenaron por que el mayordomo no había sido avisado de esta contingencia.
Es bueno destacar, que los marinos visitantes jamás fueron invitados a la sede de la Escuela. Parece ser, que la nunca olvidada QTA. Bolívar “daba pena mostrarla” como asiento de la Escuela Náutica.  Un mes más tarde se realizo la mudanza para el edificio construido para tal fin en Catia la Mar.

2 comentarios:

  1. Impresionante los tiempos vividos, Yo estudio ahora alli...

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  2. J.J. No te has desviado del rumbo, felicidades. Buenos tiempos aquellos.

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